Diseña tu web con éxito: 10 factores a tener en cuenta
04.05.2020
Diseñar una web es un proceso complejo. Para afrontarlo con garantías, es necesario tomar una serie de decisiones antes de empezar a hablar de colores, tipografías o tecnología.
En este artículo repasamos 10 aspectos clave que conviene tener en cuenta antes de contratar el diseño y desarrollo de una web: desde definir el público y los objetivos hasta planificar su publicación y evolución posterior.
Trabajar estos puntos desde el principio ayuda a ordenar el proyecto, tomar mejores decisiones y construir una web alineada con las necesidades reales de la organización y de sus usuarios.
1. Define tu público objetivo
Antes de plantear el diseño de una página web, debes tener claro a quién te diriges. ¿Qué perfil tienen tus clientes? ¿Qué les interesa? ¿Qué problema resuelve tu producto o servicio?
También es importante entender cómo te buscan y qué lenguaje utilizan. Saber qué palabras introducen en los buscadores te permite crear contenidos que respondan mejor a sus necesidades y trabajar el posicionamiento SEO desde el inicio del proyecto.
2. Construye un mensaje claro
Una web debe captar rápidamente la atención del público al que se dirige. Para conseguirlo, es necesario adaptar el mensaje al perfil de los usuarios, a su nivel de conocimiento y a sus necesidades.
No nos comunicamos de la misma manera con un público adolescente que con profesionales de un sector especializado. Conocer bien al usuario permite decidir qué explicamos, cómo lo explicamos y qué argumentos debemos priorizar.
3. Prepara buenos contenidos
Los contenidos son una parte esencial del proyecto. Antes de empezar el diseño es necesario disponer de textos adecuados para tus públicos o prever dentro del presupuesto la creación de nuevos contenidos.
Pregúntate si dispones de textos claros y convincentes, imágenes originales y recursos audiovisuales que ayuden a explicar tu producto, servicio u organización. Un buen diseño puede reforzar un mensaje, pero no puede sustituir unos contenidos poco trabajados.
4. Asigna una persona responsable del proyecto
La gestión es determinante para que un proyecto web avance según el calendario previsto. Es recomendable que dentro de la organización haya una persona responsable de coordinar la renovación de la web y actuar como interlocutora con el equipo de diseño y desarrollo.
Esta persona debe conocer bien la organización, poder recopilar información de los diferentes departamentos, tomar decisiones y gestionar con agilidad las necesidades que aparezcan durante el proyecto.
5. Define qué quieres conseguir con la web
Si no sabemos cuál es el objetivo, difícilmente podremos diseñar el recorrido adecuado para alcanzarlo.
¿Qué acciones quieres que realicen las personas que visitan la web? ¿Comprar un producto, solicitar presupuesto, contactar con la empresa, suscribirse a un boletín o consultar una información concreta?
Definir estos objetivos permite decidir qué contenidos deben tener más protagonismo, cómo debe organizarse la navegación y dónde conviene situar las principales llamadas a la acción.
6. Diseña la arquitectura y los recorridos
Una vez definidos el público, los contenidos y los objetivos, podemos plantear la estructura del sitio web. ¿Qué secciones necesitamos? ¿Cómo organizaremos los productos o servicios? ¿Qué información debe aparecer en la página de inicio y cuál puede quedar en páginas secundarias?
También es necesario pensar en los recorridos del usuario. ¿Qué camino deberá seguir para comprar, solicitar presupuesto, contactar o suscribirse a un boletín?
En esta fase es muy útil trabajar con un prototipo funcional y navegable que permita distribuir contenidos, titulares, elementos destacados y llamadas a la acción antes de entrar en la fase visual.
Validar la arquitectura sobre un prototipo facilita detectar problemas e introducir cambios cuando todavía son sencillos de ejecutar.
7. Convierte la arquitectura en una experiencia visual
La fase de diseño transforma la arquitectura anterior en una interfaz coherente con la identidad de la marca. Tipografía, color, fotografía, gráficos, animaciones y otros recursos visuales deben trabajar conjuntamente para reforzar el mensaje y facilitar la navegación.
El diseño también debe ser responsive y adaptarse correctamente a móviles, tabletas y ordenadores.
Más allá del aspecto visual, el objetivo es conseguir una interfaz clara, accesible y fácil de utilizar en cualquier dispositivo.
8. Desarrolla una web rápida, accesible y fácil de gestionar
Una vez validado el diseño, hay que trasladarlo a un entorno web mediante una maquetación basada en estándares HTML y un desarrollo técnico adecuado.
Esta etapa es clave para que la web funcione correctamente en diferentes dispositivos, cargue con rapidez y ofrezca una buena experiencia de navegación.
También hay que pensar en las personas que gestionarán la web después de publicarla. Disponer de un gestor de contenidos intuitivo y adaptado a las necesidades del proyecto facilita crear, modificar y mantener la información sin depender constantemente de un desarrollador.
9. Prepara bien la publicación
Antes de publicar la nueva web es necesario revisar los contenidos, los enlaces, los formularios y las diferentes funcionalidades, así como comprobar su comportamiento en distintas resoluciones y dispositivos.
Si existen varias versiones idiomáticas, también hay que validar que los contenidos y la navegación sean coherentes en todas ellas.
Cuando la nueva web sustituye a una anterior, es especialmente importante preparar las redirecciones SEO necesarias para conservar el posicionamiento de las URL existentes y evitar errores 404.
Por último, conviene actualizar el sitemap, facilitar la indexación de la nueva web en los buscadores y comunicar su publicación a través de los canales habituales de la organización.
10. Entiende la publicación como un punto de partida
El mantenimiento de una web va mucho más allá de las actualizaciones técnicas y de seguridad. Publicarla es el comienzo de un proceso continuo de mejora.
Las herramientas de analítica permiten observar cómo navegan los usuarios, qué contenidos consultan, dónde abandonan la web y qué acciones realizan.
Esta información ayuda a detectar oportunidades e introducir cambios basados en el comportamiento real de los usuarios, en lugar de dar el proyecto por terminado el día de su publicación.
Una buena web empieza mucho antes de la fase de diseño
Estas son las 10 claves que consideramos esenciales para afrontar un proyecto web con garantías. El diseño visual y el desarrollo son importantes, pero forman parte de un proceso más amplio que empieza definiendo a las personas a las que nos dirigimos, los objetivos que queremos alcanzar y los contenidos que necesitamos comunicar.
Cuando estrategia, arquitectura, contenidos, diseño y tecnología trabajan en la misma dirección, el resultado es una web más útil para los usuarios y más fácil de gestionar para la organización.
¿Estás pensando en crear una nueva web o renovar la que ya tienes?
Cuéntanos qué tienes entre manos y estudiaremos cómo podemos convertir tus necesidades en un proyecto web útil, claro y preparado para crecer.
Puedes conocer mejor nuestro servicio de diseño y desarrollo web.
